Estudio de caso sistematiza la aplicación de Soluciones basadas en la Naturaleza para la adaptación climática
La UICN y su Comisión de Gestión de Ecosistemas publican estudio sobre la aplicación del Estándar Global de la UICN para Soluciones basadas en la Naturaleza en el proyecto Altiplano Resiliente, uno de los pocos ejemplos en América Latina.
Ciudad de Guatemala, Guatemala, 19 de enero de 2026 (UICN) La Comisión de Gestión de Ecosistemas (CGE) y la Oficina Regional para México, América Central y el Caribe (ORMACC) de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) presentan la publicación “Aplicando el Estándar Global de la UICN para Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en el altiplano de Guatemala: Estudio de caso”, disponible en español y en inglés.
El Estándar Global para SbN enfatiza el enfoque sistémico, considerando las relaciones entre los componentes natural, económico, social e institucional, y entre la intervención y una visión de paisaje.
En particular, este estudio muestra los resultados de la aplicación de la herramienta de Autoevaluación del Estándar Global de la UICN para SbN, que han contribuido a las recientes revisiones orientadas a la mejora de este estándar global.
El estudio de caso muestra cómo esa visión sistémica puede ser operativizada en territorio a través de proyectos específicos, y está basado en la experiencia del proyecto Altiplano Resiliente. Es uno de los pocos ejemplos en América Latina de la aplicación del Estándar Global de la UICN para SbN.
Desde el 2021, la CGE ha apoyado la implementación del proyecto Altiplano Resiliente, liderado por la UICN en el altiplano occidental de Guatemala. Esta colaboración ha fortalecido la implementación efectiva de acciones en el territorio, orientadas a mejorar los impactos del proyecto.
Para Manuela Fernández, autora principal y miembro de la CGE, “las SbN son acciones y enfoques inspirados en la naturaleza que contribuyen a enfrentar desafíos clave como la adaptación y mitigación del cambio climático y la reducción del riesgo de desastres. La autoevaluación del proyecto Altiplano mostró que su implementación es más efectiva cuando se integran el conocimiento técnico y el conocimiento local, y cuando las comunidades participan desde el inicio, logrando soluciones más pertinentes y sostenibles”.
“Además, la participación debe ir más allá de la consulta y avanzar hacia la co-creación, incorporando a las personas en la toma de decisiones y asegurando beneficios compartidos. Las SbN requieren seguimiento y mantenimiento a largo plazo, con responsabilidades claras, fortalecimiento de capacidades locales y recursos adecuados. En síntesis, la evaluación del proyecto Altiplano nos permitió afirmar que las SbN funcionan mejor cuando se diseñan junto a las comunidades, se gestionan de manera colaborativa y se mantienen con una visión de largo plazo”, agregó.
Por su parte, la representante de la UICN en Guatemala, Raquel Sigüenza, afirmó que “Nos sentimos muy honrados de que un proyecto de nuestro país haya sido seleccionado para aplicar el estándar global; la autoevaluación resultó satisfactoria y es fruto del trabajo con nuestros socios y Membresía. La herramienta es muy completa y su aplicación permite generar muchas lecciones aprendidas y ejemplos que el proyecto Altiplano pone a consideración de la comunidad de practicantes de la agricultura sostenible a través de esta publicación. Constituye una evidencia sobre el rol clave que juegan las políticas e incentivos públicos como factores habilitantes, a la vez que permite orientar la toma de decisiones institucionales. Si de algo estamos seguros es que trabajar con SbN siempre generará un retorno a cualquier inversión; y en el Altiplano, las SbN son una excelente herramienta para aumentar la resiliencia de los Pueblos Indígenas y comunidades locales”.
El objetivo de la publicación es facilitar el acceso a la metodología implementada y ofrecer un ejemplo que simplifique el desarrollo de los procesos de autoevaluación, para promover la capacitación entre actores y clarificar el concepto de las SbN, para solucionar los principales problemas de mitigación y adaptación climática, a la vez que se beneficia a la población y a la naturaleza.
Los resultados de este ejercicio de autoevaluación se han presentado ante diversos públicos, durante el Foro Regional de Conservación de la UICN en México 2024, en capacitaciones dirigidas a instancias gubernamentales en Guatemala y en el curso Certificado Profesional en el Estándar Global de la UICN para SbN, que se imparte desde la Academia de la UICN para una audiencia internacional.
Los resultados mostraron que la teoría de cambio del proyecto Altiplano Resiliente obtuvo un promedio general de 91 %, por lo que se reconoce que el proyecto se adhiere al Estándar Global de la UICN para SbN.
Gráfica que resume los resultados de la autoevaluación del proyecto Altiplano Resiliente, utilizando el Estándar Global de Soluciones Basadas en Naturaleza de la UICN.
Altiplano Resiliente
Desde 2020, el proyecto Altiplano Resiliente busca reducir el impacto negativo del cambio climático en el ciclo hidrológico de cuencas priorizadas del altiplano guatemalteco, para aumentar la resiliencia de los ecosistemas y las poblaciones locales.
Altiplano Resiliente es implementado por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el MAGA, el Instituto Nacional de Bosques (INAB), y el INSIVUMEH.
Se ejecuta con la asistencia técnica y financiera de la UICN, en colaboración con la Fundación para la Conservación de los Recursos Naturales y Ambiente en Guatemala (FCG) y la Universidad Rafael Landívar, a través del Instituto de Investigación en Ciencias Naturales y Tecnología (IARNA) de la Vicerrectoría de Investigación y Proyección (URL-VRIP).
El proyecto es posible gracias a fondos provenientes del Fondo Verde para el Clima (GCF por sus siglas en inglés) y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).